Otro prueba reveladora, aseguró Roldán, es que se determinó que el arma que Diego Gonzales – último detenido-  llevaba colgada en su cuello al momento de la detención, no funciona. Esto, según el letrado, permite pensar que se trató de llevar la investigación “hacia otro lado, poniéndonos a  una persona con una pistola en el cuello, que nada tenía que ver con la persona que le quito la vida a Sofía”.

Afirmó que esto les permitió ganar tiempo a los autores del hecho, ya que pasaron tres meses y la pericia llegó la semana pasado, dijo.

Señaló que están a la espera de una serie de pericias, como por ejemplo, el material genético debajo de las uñas de Sofía.

Destacó el trabajo de la Fiscalía y manifestó que el atraso es frecuente en causas similares.