También se hallaban los jefes policiales y efectivos de Drogas Ilícitas, Comando de Prevención Rural, Policía Federal y representantes del Servicio Penitenciario.

Además, llegaron integrantes del Consejo de Seguridad, autoridades de Coopelectric y algunos vecinos, que fueron tomados como testigos del operativo de quema.

Una vez realizado el narcotest a distintas muestras de diferentes hechos, seleccionadas al azar por los testigos, comenzó el procedimiento de llenado del contenedor met��lico, en el que se ingresan las sustancias al horno.

Se necesitó hacerlo un par de veces, por la cantidad de estupefacientes, plantas y sobres de papel y nylon que contenían las sustancias, que sobrepasaba la carga que soporta el crematorio.

Sobrino y Moyano, en diálogo con los medios, detallaron qué es lo que se incineró.

Manifestaron que se destruyeron 40 kilos de marihuana y 10 de cocaína, con un valor de mercado de 3 millones de pesos y 100 mil dólares, respectivamente.

Se trata de lo secuestrado en 3 ó 4 años, en todo el departamento judicial.

Por otro lado, Moyano sostuvo que es alta la cantidad de causas que se inician.