Explicó que la cuestión del aislamiento, hizo que comiencen a conectarse células, que antes operaban de manera independiente o autónoma.

Mencionó que en el código penal de nuestro país, se incorpora un artículo a pedido del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), que detectó que organizaciones de narcotraficantes y terroristas, por ejemplo, usan como pantalla este tipo de sitios de apuestas ilegales.

Manifestó que para los efectores estatales en general, y judiciales en particular, las tecnologías conllevan nuevos desafíos para su combate.

Más allá de eso, destacó que hay elementos locales, que son los conocidos como “cajeros”, a cargo de la recaudación de este tipo de aplicaciones.

Indicó que en las plataformas legales todo depende de decisiones que uno toma como crear un usuario, cargarle dinero y demás, no de un tercero, como pasa en las apps ilegales.

Agregó que hay proyectos en el Legislativo, muy avanzados, para fortalecer los controles en las plataformas legales, y que no puedan ser usadas por menores de 18 años.