Sobre dónde se encuentra esta nueva variante dijo: “Está en 34 países; es muy contagiosa. En un solo paciente hubo un desprendimiento de dos variantes de ómicron que se unieron y allí se formó lo que se denomina ‘stratus’ como nombre científico. Sin embargo, la alusión a Frankenstein, novela de ciencia ficción, se debe a detalles de naturaleza recombinante”.

En cuanto a los síntomas explicó: “Afecta generalmente la garganta, con disfonía muy notoria, hasta perder la voz por algunos días, y también el olfato, pero no llega a los pulmones”.

Sobre los casos en Argentina, dijo que “hay varios en el país. No hay testeos. Pero es muy contagiosa. En días fríos se contagia mucho más. El COVID quiere persistir; no se va a ir. Por lo tanto, hay que volver a vacunarse”.

En cuanto a la vacunación detalló: “En personas con organismos frágiles es recomendable vacunarse, aunque no es un virus contundente”.

Al ser consultado sobre el fentanilo contaminado dio detalles de los errores: “La fabricación debió tener todas las medidas de bioseguridad. Debe primar una pulcritud extrema, limpieza de máquinas y una temperatura adecuada. Si alguna de estas cosas falla, habrá consecuencias”.

Otro error es la trazabilidad del medicamento: es decir, a quién se le vende y dónde llega esa partida identificada. “También no hay hospital o clínica que no tenga un farmacéutico que controle las partidas contaminadas”, finalizó.