LOCALES

22 de enero de 2014

La Universidad suma proyectos y espacios en las unidades penales de la zona

Relatar la experiencia como estudiante universitario fue el tema de un Concurso Literario organizado por la Facultad de Ciencias Sociales a propósito de celebrar sus 25 años de vida.


Fueron convocados a participar estudiantes, graduados, docentes y no docentes, y entre ellos se incluyeron aquellos estudiantes que se suman a la universidad desde las distintas unidades penales.

Justamente uno de ellos, Sebastián Armendano, obtuvo una mención especial con su texto “Mi vida y el afuera” donde rescata su integración a la Facultad de Sociales aún en la cárcel. Parte del texto es lo que compartimos:

“Para alguien que prácticamente fue   marginal toda su vida, rodeándose con  delincuentes, drogadictos y prostitutas, ver de repente un recibimiento tan cálido, lejos de cualquier prejuicio, de parte de personas con un modo de vida  muy diferente que al mío, es algo que hace replantearse la vida a cualquiera. 

Antes de comenzar mis estudios en esta facultad, sentía que tanto la justicia como la totalidad del servicio penitenciario bonaerense, habían sido enemigos míos  desde mi nacimiento;  hoy puedo analizar sus posturas desde otro punto de  vista,  averiguo  de  donde  provienen,  donde  fueron  preparados,  quienes fueron sus mentores  y  a razón de  ello,  logro    entrever  el  “porque” de sus comportamientos”. 

A propósito, “Olavarría en comunidad” dialogó con Analía Umpierrez coordinadora del programa Educación en contextos de encierro y consideró que en las experiencias de encuentro con los internos, lo más destacado que sucede es que “pueden separar su persona de la condición de preso”.

La docente e investigadora, recordó que la Facultad de Ciencias Sociales está presente de manera permanente en las unidades penales, ya sea a través de las carrera de Comunicación Social como de los talleres que forman parte de la política de extensión.

Como parte de esa inserción en el ámbito carcelario, los estudiantes del Centro Universitario Manuel Belgrano, de la unidad 38, publican un boletín de novedades, al igual que las mujeres presas en la unidad penal 52 de la ciudad de Azul. En su caso el centro que las nuclea se llama “Alma”.

Consultada sobre las experiencias que les deja a los presos conectarse con las propuestas que llegan desde la universidad, Umpierrez señaló: “Es un espacio donde se distiende  la tensión permanente que hay en la cárcel”.

Umpierrez consideró que la oferta académica es importante pero también lo es ganar en propuestas que lleven la extensión a toda la población carcelaria. A propósito de ello, está en marcha un proyecto de Voluntariado Universitario por el cual seguirán con los talleres e implementarán una radio itinerante. 

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