LOCALES

15 de agosto de 2012

Zaffaroni pidió municipalizar la Bonaerense

El ministro de la Corte Suprema afirmó que por su tamaño las fuerzas como la policía provincial son “difícilmente controlables”. Por ello planteó "transferirle la policía a los intendentes"

El juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Raúl Eugenio Zaffaroni, consideró que "fuerzas tan grandes como la Bonaerense son difícilmente controlables" por lo que propuso "transferirle la policía a los intendentes".

"El inconveniente grave de la provincia es que la policía tiene 60 mil efectivos y eso es muy difícilmente controlable", aseguró y añadió que "si lo pusieran a San Francisco de Asís de jefe de la policía bonaerense, también se le descontrolaría porque fuerzas con tal número de personas son riesgosas".

Sostuvo que "la solución sería la transferencia de la policía a los intendentes ya que la gente les exige seguridad, pero la policía no depende de ellos" y propuso "darle al intendente el mismo poder sobre la policía que tiene un gobernador".

El magistrado realizó declaraciones antes de participar de una jornada de homenaje y reflexión para recordar al estudiante de Periodismo Miguel Bru, desaparecido hace 19 años, que se realizó hoy en la Facultad de Periodismo de La Plata.

Zaffaroni evaluó que "tres mil personas se van a controlar más fácilmente que 60 mil" y analizó que, de adoptarse esa medida, "no habría casi riesgos, salvo que algún intendente haga una mafia con su policía, pero será cuestión de controlar".

Además, se refirió a la necesidad de contar en la provincia de Buenos Aires con una policía judicial, diferente de la de seguridad pública y dijo que "nosotros las tenemos mezcladas, pero son dos técnicas distintas, dos entrenamientos distintos, dos tareas distintas".

"Una cosa es el policía de calle que custodia la seguridad en la vía pública y otra es la técnica que hay que usar para investigar la autoría de un delito", explicó.

Por otro lado, se refirió al rol de la prensa en la Argentina consideró que "casos como el de Miguel Bru o difusión de hechos de torura no provocan alarma social".

Afirmó que "lo que genera alarma social y establece una sociedad paranoide no son los casos de excesos o crimenes del poder punitivo sino la reiteración de noticias rojas y la instalación del policial como noticia central".

Consultado sobre la posibilidad de avanzar en la sanción de una ley de ética periodística, respondió que "soy partidario de que el propio periodismo se ponga algunos límites éticos, sobre todo en lo que se refiere a datos o detalles morbosos de hechos que pueden generar fenómenos imitativos,como los casos de mujeres quemadas o publicitación de suicidio".

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