EDUCACIóN

15 de marzo de 2019

Profesionales de la Facultad de Ingeniería recibieron sus diplomas

El jueves, graduados y graduadas de la Facultad de Ingeniería cerraron uno de los ciclos más importante de su vida, y se recibieron de profesionales. “Fue una de las mejores etapas de mi vida”, aseguró Luciana Mentasti, flamante ingeniera

Particularmente, ella se dedicará a la investigación, porque a medida que hacía la carrera se dio cuenta que era lo que más le gustaba. A Rodrigo Alonso, en cambio, le gusta lo que hace en la industria metalúrgica. “Creo que salí más que formado de la FIO, y entre mis proyecciones a futuro me veo en un tiempo trabajando independientemente”, asegura el ingeniero civil.

 

 

Claro que no es fácil concluir los estudios. En el medio hay experiencias personales, laborales, que hacen cambiar las prioridades, y como en todo, en el esfuerzo se esconde la recompensa. Mariano Pérez por ejemplo, consiguió trabajo ni bien terminó de cursar, y el período de terminar de rendir finales y presentar el Trabajo Final de Carrera se dilató más de lo que esperaba. Hoy, ya con su título en la mano, le diría a aquel Mariano que pisó por primera vez la Facultad hace más de una década, lo mismo que le dice a algunos compañeros de trabajo: “que le meta con la carrera y luego se relaje, porque después te cuesta más trabajar, seguir con tus proyectos de vida y encontrar las energías al final del día para sentarte a estudiar”. Desde el área de Ingeniería y Certificación de la metalúrgica donde trabaja puede, aseguró, aplicar todas las herramientas adquiridas. “Quiero crecer lo más que pueda”, señaló el flamante graduado.

 

 

Para que la transición entre el campo académico y el laboral no sea tan brusco, la FIO cuenta con ciertas estrategias que ayudan en la evolución. Algunas son las pasantías, otras las prácticas profesionales obligatorias, y para quienes sienten el bichito de la investigación, las Becas de Iniciación Científico Tecnológicas. Con una de ellas Luciana se inició en el campo de la investigación, y hoy está por comenzar su segundo año de doctorado, donde busca la optimización de medición de rayos en pacientes oncológicos.

 

 

También Victoria Santillán Abraham aplicó para una Beca, y como graduada de Ingeniería Industrial vuelca lo aprendido en el negocio familiar, una empresa de instalación de equipos de GNC en Tandil, luego de un paso de seis meses por una empresa del rubro químico en Capital Federal. Con 26 años, hizo la carrera al día y se autodenomina “fanática de los números”. Incluso, elogió el ciclo básico de las carreras, que para algunos estudiantes es la prueba de fuego. “Para mí fue lo mejor. Guardo los mejores recuerdos de la Facultad. Siendo de otra ciudad me sentí muy contenida, y resalto por supuesto que hablamos de la Universidad pública”, remarcó. Su beca de iniciación científica estuvo relacionada con las pymes en Olavarría “y todo lo conceptual que analicé en aquel momento lo estoy aplicando ahora”, detalló.

 

 

 

 

 

 

“Es fundamental que hacia el final de la carrera tengamos docentes que estén de alguna manera, y lo más posible, ligados al campo laboral”, expresó Victoria, quien además fue la encargada el jueves de dar el discurso ante los y las profesionales de la Facultad de Ingeniería, la Escuela de Ciencias de la Salud y la Facultad de Ciencias Sociales. La flamante profesional resaltó cada área de las unidades académicas, que contienen al estudiantado en las distintas etapas de formación académica, pero también la importancia del encuentro, de los congresos, las olimpíadas y las amistades.

 

 

El título, coinciden, es más que la certeza de una etapa que concluye y otra que comienza. A pesar de leerse un nombre, lleva escrito en tinta invisible los nombres de todas aquellas personas que dejaron huella en los profesionales, de los familiares que los acompañaron y alentaron a no bajar los brazos, de los amigos que aguantaron alguna que otra falta a un cumple por quedarse estudiando, las parejas que soportan los nervios previos a un examen, los docentes que en la escuela marcaron la vocación. A simple vista parece un papel, pero es la certeza de la confianza plena.

 

 

El 150º Acto de Colación de Grados, estuvo presidido por la secretaría académica de la Universidad Nacional del Centro, Prof. Mabel Pacheco; el Decano de la Facultad de Ingeniería, Ing. Marcelo Spina; el Vicedirector de la Escuela de Ciencias de la Salud, el Dr. Carlos Prego; y la Decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Lic. Gabriela Gamberini.

 

 

Antes del espectáculo de cierre a cargo del Coro Universitario, dirigido por el Prof. Juan Loza, se entregaron varias distinciones. Una de ellas fue al mejor promedio del año académico 2017-2018. Por la FIO, fue otorgado a Andrés Maximiliano Negrette, recibido con un promedio 8.70 de Ingeniería Civil, quien recibió su título en la Colación de Grados del 28 de junio.

 

 

Por su parte, el Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires, Distrito Tercero, otorgó un premio a los mejores graduados de esta Colación, de las distintas carreras que se cursan en la Facultad de Ingeniería. El premio consiste en la gratuidad del trámite de matriculación en el colegio profesional y del primer año de la matrícula para el ejercicio de la profesión. Los premios fueron entregados por el secretario del Colegio de Ingenieros Distrito III, ing. Marcos Cavilla. Por Ingeniería Civil fue reconocida Macarena Menón Bellagamba, (promedio 8,30); por Ingeniería Electromecánica, Esteban Ignacio Errobidart (promedio 7,40); por Ingeniería Industrial, Victoria Santillan Abraham (promedio 8,60), por Ingenieria Química, Cecilia Lucía Martinefsky (promedio 8,85). La FIO entregó además un reconocimiento al mejor ingresante del nivel medio, en este caso la distinción fue para Melina Ailén Bauser, alumna de la Carrera Ingeniería Química y egresada del Instituto “Nuestra Señora de Fátima”, con un promedio general de 9,40 y el título de Bachiller en Ciencias Sociales.

 

 

 

Además de la emoción propia del evento, esta colación de grados tuvo especial significación, por enmarcarse en los 50 años que la FIO celebra este año.

 

 

 

 

 

Se graduaron

 

Licenciatura en Tecnología de los Alimentos: María Ximena Durruty; Neri David González; Yanina Soledad Suárez.

Ingeniería Civil: Rodrigo Alonso; Mariano Arrignon; Ariel Simón Flores Medrano; Ignacio Ezequiel Martínez; Macarena Menón Bellagamba; Mariano Ezequiel Pérez; Franco Hernán Zulaica.

Ingeniería Electromecánica: Maximiliano Arechabala; Ricardo Daniel Errobidart; Mariano Agustín González, Rodrigo Germán López; Agustín Iván Morales.

Ingeniería Industrial: Sebastián Catanzaro; Dino Di Candia; Matías Ignacio Ferreyra Da Silva; Maximiliano González; Diego Ignacio Paez; Victoria Santillan Abraham; Santiago Ariel Teruel; Franco Timpanaro; Emmanuel Alberto Villanueva.

Ingeniería Química: Gabriela Ana Guinder; Cecilia Lucía Martinefsky; Luciana Mentasti.

Profesor en Química: María Gisela Croce; Sonia Haydeé Lindner.

Ingeniería en Seguridad e Higiene en el Trabajo: Patricia Isabel Aja; Claudia R. Ahumada; Juan Martín Althabe; Daniel E. Bossi; María F. Chiesa; Juan Adrián Demarco; Antonela Di Salvo Barsi; Melisa Soledad Garmendia; Martín Daniel Pinamonti; Néstor Rubén Puglia; Pablo Agustín Ramos; Miguel Angel Rodríguez; Miguel Ángel Rueda; Natalia Gabriela Sosa.

Maestría en Enseñanza de las Ciencias Experimentales: María Alcorta.

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios