Lunes 2 de Septiembre de 2024

9 de junio de 2012

10 de Junio: Día de la Seguridad Vial

La Asociación Luchemos por la Vida señala que en el período 2009-2011, los muertos en el tránsito disminuyeron un 8 %. Sin embargo, advierte sobre el agravamiento de otros problemas que también llevan a la pérdida de vidas, y reclama controles

Expresa esta Asociación que “es una muy buena noticia, ya que significan 650 vidas preservadas, mucho dolor y pérdidas, humanas y materiales, evitados. No obstante es un porcentaje pequeño y no debemos cesar en hacer esfuerzos para lograr salvarlos a todos. La Agencia Nacional de Seguridad Vial comenzó a implementar diversas medidas en la dirección correcta, entre las que se destacan:

Procurar una mayor y más responsable fiscalización del cumplimiento de la ley en temas claves: exceso de velocidad, alcoholemia, uso de cascos y de cinturones de seguridad.
La promoción de la licencia nacional de conducir , a otorgarse previa formación de los conductores.
El tratamiento legislativo que lleve a la incorporación de los delitos contra la seguridad vial
Sin embargo, en contraste con esos aspectos positivos, se han agravado algunos problemas, entre ellos:
Se duplicó el uso de los celulares por parte de los conductores, y se triplicó por parte de los peatones, desde 2007 al 2011, según estudios de Luchemos por la Vida.
Se multiplican los muertos en motocicleta o ciclomotor en todo el país, en muchos casos por no usar el casco, lo que pese a su obligatoriedad, no se controla ni sanciona en la mayoría de las ciudades y pueblos del interior, ni en los alrededores de Buenos Aires.

Trágicos siniestros ferroviarios, con decenas de muertos, desnudan las falencias y postración de un sistema de transporte que debería ser el más rápido y seguro.

Temas estos, que muestran, una vez más, la necesidad imperiosa de mejorar e intensificar los controles y sanciones. Para ello es esencial el compromiso permanente de las autoridades municipales, provinciales y nacionales de todo el país, policías y agentes municipales, jueces de faltas, etc. que profundicen y sostengan en el tiempo esta transformación cultural que tenemos que lograr en nuestro tránsito; promover la educación vial sistemática y continua en los programas de estudio y con capacitación a los docentes, un otorgamiento serio y responsable de las licencias de conducir, un mejoramiento sustancial de la infraestructura vial y la planificación urbana que asegure un tránsito fluido, ordenado y que minimice el riesgo de los más vulnerables.

Sólo así podremos ver, en unos años, que la leve baja de los muertos que hoy esbozan las cifras es el inicio de una tendencia sustentable, con menos costos en vidas, sufrimiento y dinero.
 



COMPARTIR:

Comentarios