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5 de mayo de 2020

‘El sistema ha sido un éxito pero también está la otra cara, el déficit’

Así lo expresó el Secretario de Desarrollo Humano y Calidad de Vida, Diego Robbiani, al referirse a la administración que realizaron del Servicio Alimentario Escolar desde septiembre de 2018. La falta de reconocimiento de cupos, tanto en el tramo del gobierno de María Eugenia Vidal como hasta ahora, llevó a que el Municipio se hiciera cargo de asistir a más de 1.700 chicos. Al terminar el convenio, el Municipio resolvió no renovarlo


Detalló el crecimiento del déficit .Para Robbiani, este es un buen momento para el traspaso nuevamente a provincia, ya que los chicos no concurren a los comedores de las escuelas, por las razones sanitarias, y sí reciben bolsones con alimentos.Con relación a las nutricionistas contratadas para lo que fue el SAE Municipal, indicó que se verá n cómo se reconfigura el equipo

En un detallado informe elaborado por el Municipio, se expresa que el Servicio Alimentario Escolar tuvo una mejora nutricional y de infraestructura

EL INFORME COMPLETO

 

 

 

SAE: “fue sustancial la mejora nutricional y de infraestructura”

 

 

El pasado 27 de abril venció el plazo del convenio entre la Provincia de Buenos Aires y la Municipalidad de Olavarría con respecto a la administración del Servicio Alimentario Escolar.

 

En este sentido, el Municipio ha decidido no renovar tal convenio debido a que se generaba un déficit operativo y económico y acordó “un traspaso articulado con el Consejo Escolar para que el servicio se preste de la manera más ordenada y eficiente posible”, según manifestó el secretario de Desarrollo Humano y Calidad de Vida Diego Robbiani.

 

“Desde el 1 de septiembre de 2018 que tomamos el servicio, hemos mejorado notablemente la calidad alimentaria para los chicos, incorporando -por ejemplo- fruta, verdura y carnes como principal elemento de la dieta y no las harinas como ocurría antes”, remarcó el funcionario.

 

Es importante destacar que el municipio armó “un equipo de nutricionistas que, junto con directivos y auxiliares de las instituciones educativas acordaron diferentes estrategias para lograr un menú acorde a las necesidades de los alumnos. Además, también nutricionistas pertenecientes al gobierno provincial realizaron permanentes controles acerca de qué comida se entregaba en las escuelas”.

 

“En estos años, no sólo fue sustancial la mejora nutricional del servicio sino que –además- trabajamos en la infraestructura de las instituciones educativas y se repararon las cocinas de los edificios que presentaban cierto grado de deterioro”, subrayó Robbiani.

 

Finalmente, consideró que “el Municipio cubrió durante estos años los gastos de más de 1700 prestaciones diarias. En su momento presentamos el reclamo ante la gestión anterior por la actualización de estos cupos. Al pagar esos cupos, el primer año tuvimos un déficit operativo de cerca de un millón y medio de pesos, el segundo de seis millones de pesos y este año estipulábamos un déficit cercano a los 10 millones de pesos. Hemos reclamado a la Provincia que se actualicen los cupos y nunca nos dieron respuesta. Por ello comunicamos que no renovaremos el convenio. Ezequiel (Galli) se comunicó con la entonces Ministra de Desarrollo de la Comunidad Fernanda Raverta y también mantuvimos contacto con el Director del SAE provincial Andrés Capuano y acordamos hacer el traspaso articulado con el Consejo Escolar para que el servicio se preste de la manera más efectivamente posible”.

 

“Al no tener respuestas por parte de la Provincia de Buenos Aires no tuvimos otra alternativa que la de no renovar el convenio, visto –además- la difícil situación económica que atraviesa el país en la actualidad”, concluyó.

 

En el marco de la Emergencia Sanitaria, la Secretaría de Desarrollo Humano y Calidad de Vida entregó en las últimas semanas más de 12mil bolsones de alimentos correspondientes al SAE, en un operativo que consistió en el armado y distribución de los mismos, con la participación de más de 60 personas de diferentes áreas de la Municipalidad.

 

Los bolsones incluían productos de desayuno/merienda y comedor para cubrir un periodo de dos semanas, según se establecía en las resoluciones. Si bien hubo problemas para conseguir abastecimiento de toda la mercadería junta, la misma ingresó regularmente, con un armado y distribución continua.

 

El 1 de septiembre de 2018, la Municipalidad de Olavarría se hizo cargo del Servicio Alimentario Escolar con cinco puntos clave: cupos, menú, licitación, auditorías externas e infraestructura.

 

El trabajo durante estos años fue articulado y supervisado por la Dirección provincial de SAE (dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires), que evaluó el modelo de gestión y su funcionamiento, con la verificación de los cupos, los aspectos nutricionales, de infraestructura y las prácticas del personal en la cocina, como por ejemplo la preparación de la comida en cumplimiento de normas sanitarias y bromatológicas.

 

La meta de este trabajo articulado tuvo como objetivo consensuar un menú obligatorio para todos los comedores escolares que garantice los requerimientos nutricionales para cada grupo etario. Fue así que se conformó un equipo de trabajo integrado por nutricionistas, personal administrativo y un contador.

 

Un punto importante a resaltar desde la implementación del SAE municipalizado, es que el servicio se garantizó a lo largo de todo el año para niñas y niños que no contaban con un plato de comida en sus hogares, ya que continuaron asistiendo a los mismos pese a que las clases hubieran terminado. Esto comprendió el período de la segunda quincena de diciembre y el mes de febrero. Asimismo, durante el mes de enero, el servicio se brindó dentro del programa de Escuelas Abiertas de Verano.

 

Cupos

 

 

 

El Servicio Alimentario Escolar (SAE) está dirigido a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, escolarizados en escuelas públicas de la provincia, con el objetivo de garantizar una cobertura nutricional uniforme. En Olavarría, se brindó el servicio a un total de 16.595 chicos en 169 instituciones educativas (2890 comedor, 10133 desayuno o merienda, 3508 listo para consumo y 64 Plan Adolescente Completo).

 

Estos cupos se desprenden de una evaluación diagnóstica que llevó adelante el Consejo Escolar y si bien son más a los aprobados por el Ministerio de Desarrollo Social, el Municipio vio la necesidad de continuar con las prestaciones como habían sido establecidas por el Consejo para este año.

 

El Municipio cubrió los gastos correspondientes a un total de 1727 prestaciones diarias.

 

 

 

Menú

 

Siguiendo los lineamientos establecidos por la Dirección de Planificación Nutricional de la Provincia de Buenos Aires, se estableció un menú que cumplió con los requerimientos nutricionales de calcio, vitaminas, kilocalorías, proteínas y hierro. El Municipio incorporó nutricionistas al equipo -durante 2018/2019- para poder llevar adelante esta tarea. Las nutricionistas recorrieron permanentemente las instituciones en pos de supervisar tanto el cumplimiento como la calidad del menú y de los productos que entregaban los proveedores, como así también con un continuado asesoramiento para auxiliares y directivos sobre las diferentes estrategias para lograr una mejor adherencia al menú.

 

En este sentido, las mejoras resultaron sustanciales ya que se sacaron productos de panadería que se brindaban en el DMC por ser altos en contenidos graso y azúcares; se incorporó el pan con una frecuencia semanal, lo mismo que el yogurt y los cereales y legumbres. Asimismo se incorporó fruta en el Desayuno- Merienda y en el postre durante los almuerzos, reduciendo significativamente el consumo de azúcar agregado que recibían los alumnos.

 

Por otra parte, se quitó la carne picada del menú y se reemplazó por cortes de carne enteros, evitando de esta manera mayores posibilidades de contaminación. Se incorporaron cortes variados de pollo, cerdo y carne vacuna.

 

El menú –además- contempló los productos necesarios que requirieron aquellos alumnos con dietas indicadas médicamente por problemas de celiaquía, diabetes, sobrepeso, hipertensión, etc. Las instituciones educativas fueron las encargadas de solicitar a las familias los certificados médicos de los/as niños/as que necesitaron alimentos especiales. La premisa fue la confección del mismo menú, adaptando el tipo de alimento que el alumnado podía consumir favoreciendo el desarrollo de una política inclusiva. Se cubrieron el 100 % de las dietas especiales solicitadas por las instituciones, mejorando la calidad de vida de estos niños.

 

Licitación

 

La licitación se desarrolló bajo los términos y condiciones establecidos por el pliego general estipulado por el Ministerio sobre el que se conformó un pliego particular que requirió previa aprobación del mencionado organismo. En este proceso intervinieron las diferentes dependencias municipales, que dotaron de mayor transparencia a la administración de los recursos.

 

La licitación fue anual y por calidad. Los precios fueron establecidos por el municipio y resultaron ganadores los oferentes que mejor calidad ofrecieron en sus productos. De esta manera se contempló –además– un menú de emergencia, aplicado en caso de paros o de problemas debidamente informados por la institución para garantizar el almuerzo de los alumnos.

 

Todos los proveedores asignados al servicio fueron proveedores locales y se dio la posibilidad de participar a comerciantes chicos de las localidades.

 

 

 

Sistema de auditorías externas

 

La Dirección de SAE de la Provincia, durante el 2019, contrató a organismos externos que realizaron auditorias periódicas, supervisando la calidad de los productos, el cumplimiento de menú y la cantidad de cupos, con el funcionamiento en general del programa municipalizado. El municipio fue auditado todos los meses desde su implantación. También se realizaron auditorias sobre los proveedores y el servicio que brindaron.

 

Infraestructura

 

El Ministerio de Desarrollo social -durante la gestión de María Eugenia Vidal-  aportó fondos para la reparación de las cocinas que presentaban cierto grado de deterioro. Así, se realizó un relevamiento del estado general de las cocinas de las instituciones educativas, con un informe detallado de cada una de ellas, teniendo en cuenta el equipamiento al mismo tiempo de la infraestructura.

 

De ese relevamiento se conformó una lista de prioridades de obras, que fueron informadas a la Secretaría de Mantenimiento y Obras Públicas que realizó un estudio pormenorizado de los casos.

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